No lo intentes.

Sí la vida es bonita, si eres feliz, si por tu cuerpo solo corre dicha... no, no sigas adelante, no te adentres en este blog.
Esta lleno de dudas, miedos, inseguridades, dolor, ira, rabia, muerte, destrucción, desolación, soledad...
No es apto para mentes sensibles.
¿Te atreves?
Yo ya te avisé, bienvenido al mundo del olvido.

21 de septiembre de 2011

Un día se despertó y vio que la vida no era justa. No se sentía parte del mundo, no estaba ligada a nadie ni a nada. Sólo le quedaba esa poesía oscura que leía en los libros de Baudelaire.
Siempre se escondió de la humanidad, y vivía sumergida en la oscuridad de su habitación solo con la tenúe luz de las velas que la custodiaban.
Escribía tristes versos y macabros párrafos, que transmitían la poca seguridad que tenía en si misma y la mente retorcidad, pero sin maldad, que poseía.
Era feliz en su mundo de soledad, nunca había necesitado a nadie para pasar el tiempo y aprovechar su vida.
Pero... un día... empezó a necesitar la presencia de ciertas personas, que la envolvieron. Parecían seres afines a ella, con las que compartir todo lo que había compartido con la soledad.
Pero, al pasar el tiempo... esas personas fueron cambiando, se volvieron corrientes y acordes a la humanidad, y ella... ella seguía siendo ella... y seguía sin encajar en ese mundo de locos.
Y de nuevo volvió a su soledad de antaño... la diferencia, empezó a echar de menos la compañía. Y comenzó a ser infeliz, todo lo que antes había disfrutado sola ahora le apestaba, no soportaba encerrarse en su habitación con sus libros y sus cuentos.
Descubrió el verdadero significado de la soledad, de los sentimientos... de la vida. Y decidió que no le gustaba, le asqueaba tener que depender de alguien para ser feliz, odiaba sentarse en su habitación e innundarse de recuerdos... no podía soportarlo.
Ella siempre había estado sola, pero esa soledad la había elegido por sí misma, ahora se la habían impuesto, no podía... no podía... la locura la sobrepasaba.
Y como en un de sus escritos que se encontró después de que se suicidara: "La vida... no puede ser impuesta... la vida así, no es vida".

6 de septiembre de 2011

Se sentía defraudado con el mundo que le había tocado vivir, siempre pensó que las cosas eran así por alguna razón. Creía que matar era lo correcto, violar hasta la extenuación que estaba bien, entrar a tiros un bosque no estaba mal... Es lo que le habían enseñado a ser desde niño.
¿Puede alguien culpar a este chico, cansado y decrépito, que ahora posa inerte en medio de un descampado?
¿Acaso... a ti no te enseñaron lo que estaba bien y lo que estaba mal? El no tuvo elección, le enseñaron a vivir así, y nunca conoció otro lugar que no fuese su casa, otras normas que no fuesen las de su padre...
Y... por culpa, de esos padres, ha pagado los pecados, que nunca supo que eran tales, con su propia vida.
Un día, a sus 17 años se escapó, observó a la sociedad, entendió sus reglas, y supo que todo lo que llevaba haciendo durante su corta vida, no era lo correcto, que había cometido las mayores atrocidades que se le pueden pasar a uno por la cabeza... y sin más, se clavó un cuchillo en el pecho.
Muerto en la soledad de la inhumanidad.