No lo intentes.

Sí la vida es bonita, si eres feliz, si por tu cuerpo solo corre dicha... no, no sigas adelante, no te adentres en este blog.
Esta lleno de dudas, miedos, inseguridades, dolor, ira, rabia, muerte, destrucción, desolación, soledad...
No es apto para mentes sensibles.
¿Te atreves?
Yo ya te avisé, bienvenido al mundo del olvido.

30 de diciembre de 2010

Las lágrimas son el instrumento más poderoso que los ojos del ser humano puede observar.
Son incalculables, únicas (nunca se repiten), incontrolables, deshaogadoras...
Expresan cualquier sentimiento que te puedas imaginar: odio, amor, desamor, alegría, felicidad...
Una lágrima vale más que cualquier palabra o hecho que puedas decir o hacer. Una lágrima es sincera y persuasiva.
Las lágrimas nunca mienten.

10 de diciembre de 2010

¿Para que creer?

26 de noviembre de 2010

Alguien dijo alguna vez, que la delicadeza no existía. Yo no estoy de acuerdo, la delicadeza existe en cada cosa que uno toca.
Está presente en los pétalos de una rosa, en la suavidad de una piel, en el tacto de una mariposa, en el roce de su cuerpo...
Alguien me dijo una vez que no existía el amor. Yo no estoy de acuerdo, el amor existen en cada cosa que existe.
Está presente en el beso de una madre, en el abrazo de una amiga, en el tacto de una amante, en la ayuda de una desconocida...
Alguien dijo alguna vez, que la vida no existía. Yo no estoy de acuerdo, la vida existe en cada cosa vida.
Está presente en el palpitar de un gato, en el suspiro de una persona, en la lágrima de una planta, en el corazón de uno mismo.
Alguien me dijo una vez, que no hiciese caso de lo que nadie me dice. Yo estoy de acuerdo, cada uno tiene sus propias virtudes, sus propias metas y carencias. Cada uno, tiene lo que quiere tener.

19 de noviembre de 2010

¿Recuerdas cuando nos conocimos? Fuera aún nevaba.

12 de noviembre de 2010

6 de octubre de 2010

Cantaba la diana dentro de los cuarteles,

y el viento matinal soplaba en las linternas.

Era cuando el enjambre de maléficos sueños

en su almohada retuerce al bruno adolescente;

y, tal ojo sangrante que palpita y se agita,

sobre el día la lámpara pone un manchón de rojo;

y el alma, bajo el peso del cuerpo áspero y torpe,

imita los combates entre el día y la lámpara.

Como un rostro lloroso que las brisas enjugan,

el aire se estremece con las cosas que huyen,

y el hombre está cansado de escribir, y de amar la mujer.

A humear comenzaban las casas,

las mujeres airadas, con los párpados lívidos,

la boca abierta, un sueño de estupidez dormían.

Las pobres, arrastrando sus fríos senos flácidos,

soplaban en las brasas y en sus dedos soplaban.

Esa hora en la cual entre frío y miseria,

se agravan los dolores de la mujer que pare;

tal sollozo cortado por la sangre espumosa

los gallos a lo lejos desgarraban la bruma.

Bañaba los inmuebles una mar de neblina,

y los agonizantes en hondos hospitales

daban su estertor último en hipidos confusos.

Por sus tareas rotos volvían los noctámbulos.

Tiritando la aurora con traje rosa y verde

lentamente avanzaba por el Sena desierto,

y el sombrío París, frotándose los ojos,

anciano laborioso, su herramienta empuñada.

20 de agosto de 2010

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¿Que te da miedo?

¿Que te pone la carne de gallina, te hace sudar las palmas de las manos, te corta el aliento y retiene el aire en tu pecho como una fiera enjaulada?

¿Es la oscuridad? ¿Es el recuerdo fugar de un cuento infantil, de fantasmas, duendes y brujas ocultos entre las sombras? ¿Es la manera de levantarse el viento justo antes de una tormenta, se indicio de humedad en el aire que te empuja a volver corriendo a casa para refugiarte el amor de la lumbre?

¿O es algo más profundo, algo que causa más miedo, un monstruo en lo más hondo de tu ser que sólo has vislumbrado en parte, todo aquello que no conoces de tu alma donde los secretos se acumulan y adquieren un poder horrible, la oscuridad interior?

Si escuchas, te contaré una historia: una cuyos fantasmas no puedes ahuyentar con sólo sentarte al calor de un fuego vivo. Te contaré la historia de cómo nos encontramos en un mundo donde se forjan los sueños, se elige el destino y la magia es tan real como las señales que dejas con las manos en la nieve. Te contaré cómo abrimos la caja de Pandora de nosotros mismo, catamos la libertad, nos manchamos el alma con sangre y la posibilidad de elegir, y desatamos el horror en el mundo que destruyó nuestro más querido Orden. Estas páginas son una confesión de todo lo que ha conducido a este amanecer frío y gris. Lo que sucederá a partir de ahora ya no lo sé.

¿Se te ha acelerado el corazón?

¿El horizonte parece nublarse?

¿Sientes que se te tensa la piel del cuello en espera de un beso que temes y a la vez necesitas?

¿Tendrás miedo?

¿Sabrás la verdad?

5 de julio de 2010

Máscaras.


Ahora solo puedo morir en un abismo de soledad, en la obscuridad de mi mente, ahora que partes hacia una nueva vida te pido que brilles y no solo por lo que has sido conmigo, sino por lo que puedes ser.

Mi mundo... se oscurece pero eso ahora no debe importarte, es un mundo erróneo que desaparece con el tiempo, y el tiempo eres tu imposible de detener, no dejes que te atrape la obscuridad de la vida, esta vida mía que nada vale sin ti.

No tropieces y aún cuando veas obstáculos inmensos recuerda que en tu vida hubo alguien que te amó más inmensamente, y aún cuando no te bañaras con la luz de la luna, te recibía con los brazos abiertos en espera de que nunca te desvanecieras.

Ahora esa misma luna es testigo del amor que ha muerto en tu corazón, recuerda contar las estrellas y cuando termines sabrás entonces cuanto te amé.

Mi vida... mi vida termina, no sin un suspiro, sin un adiós o un hasta pronto, tal vez en la lejanía de este mundo te vuelva a encontrar pero no se si aún me recordarás.

¿Alguna vez has visto el infinito? Yo ahora he visto su final, no hay vida, nada que respire, nada que exista.

31 de mayo de 2010

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No. NO. N-O. No sonrío, no estoy bien, ni me alegro por nada, ni por ti, ni por mí. No aguanto, no quiero seguir, no estoy dispuesta a luchar más, y tampoco encuentro motivos. No veo alegría por ninguna parte, estoy harta de sangrar y no desangrarme. No me importa volver a ese pozo sin fondo. No confío en ti. No sabes nada de mí, no entiendes en absoluto lo que siento. No creas conocerme por cuatro palabras, y aún menos por cuatro textos. No escribo lo que pienso. Aunque así fuese, jamás te lo diría. No quiero que me descubras. No quiero sincerarme. No soporto más esta hipocresía. Estas mentiras. Odio las sonrisas de pose. Al igual que aborrezco que me mires desde un espejo. No lo hagas. No me ayudes, ni lo intentes, no puedes, no conseguirías nada. No me gusta que sientas lástima de mí, así que deja de señalarme. No trates de indagar en mí, no lo conseguirás. No me abriré. Ni siquiera a ti. Nunca confesaré mis secretos, no creas que soy inofensiva. No aguanto tus penas, ni tus palabras. No me agradan tus ralladas, ni tus movidas. Me repugna ver cómo intentas hundirme tras esa máscara. No quiero ver como me arrastras a tu mundo, pintándolo de color de rosa, para luego mostrarme la cruda realidad sin escrúpulo alguno. No quiero seguir llorando, no puedo, no tengo más lágrimas. No deseo ver como me muero por dentro, ni como mi mundo de desmigaja para ser sólo comidilla de otros. No me humilles. No me hables. NO. NO. NOOOOOO.
¡NO QUIERO SEGUIR ESCUCHÁNDOTE, MALDITA MENTE!