
Bebe la sangre de la soledad de los vencidos.
Ama a la mujer como si fuese el mas puro chocolate, y no, no me refiero al de comer.
Haz el amor como si no existiese más nadie que pueda hacerlo.
La desesperanza ya terminó contigo, te ha dejado hundida en el pozo de mierda.
Y esta vida puta que se empeña en fastidiarte ha decidido joderte una última vez.
Aguanta esta última batacada o suicídate dejando que tu cuerpo se despezace entre las rocas afiladas.
Pero decide de una vez, no puedes seguir así. Tú no eres dueña de tu vida, si no tu cabeza.
Sí, esa cosa que tienes ahí pegada que manda aunque tú quieras ignorarla. Pero... ¿sabes? No puedes.
Que ironía, no?
Venga, hazlo ya, no pierdas mas el tiempo, sal volando.
Ama a la mujer como si fuese el mas puro chocolate, y no, no me refiero al de comer.
Haz el amor como si no existiese más nadie que pueda hacerlo.
La desesperanza ya terminó contigo, te ha dejado hundida en el pozo de mierda.
Y esta vida puta que se empeña en fastidiarte ha decidido joderte una última vez.
Aguanta esta última batacada o suicídate dejando que tu cuerpo se despezace entre las rocas afiladas.
Pero decide de una vez, no puedes seguir así. Tú no eres dueña de tu vida, si no tu cabeza.
Sí, esa cosa que tienes ahí pegada que manda aunque tú quieras ignorarla. Pero... ¿sabes? No puedes.
Que ironía, no?
Venga, hazlo ya, no pierdas mas el tiempo, sal volando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario