No lo intentes.

Sí la vida es bonita, si eres feliz, si por tu cuerpo solo corre dicha... no, no sigas adelante, no te adentres en este blog.
Esta lleno de dudas, miedos, inseguridades, dolor, ira, rabia, muerte, destrucción, desolación, soledad...
No es apto para mentes sensibles.
¿Te atreves?
Yo ya te avisé, bienvenido al mundo del olvido.

2 de marzo de 2011

Buscó la soledad en cada rincón de su alma y, para su sorpresa, no había nada más que esa angustia y rechazo que desde siempre sintió.
Había llorado casi todas las noches desde que tenía uso de razón, y las que recuerdas que no había llorado era porque estaba borracha.
Nunca encontró el camino, pero nunca quiso desistir.
Siempre le rondó una solución por la cabeza, el suicidio, pero nunca se atrevió.
No sabía porque no se atrevía a terminar con su vida. No había nada que la ataba, cada día era una lucha continua por sobrevivir marcado por la soledad más cruel que creía que podía existir.
No tenía padres, ni hermanos, ni marido, ni hijos... no tenía nada. Y nada la retenía a este mundo. Pero aún así, para su sorpresa, no era capaz de salir volando.
Pero tampoco quería seguir... ¿porqué?

Nunca hayó la respuesta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario